«Messi tenía el pie hinchado después del golpe de (Kalidou) Koulibaly. Tras el partido, el argentino sentía dolor y tenía inflamada la zona, aunque desde el club apuntaron que sólo se trata de una contusión«, reseñó hoy el diario Sport de Barcelona.

Por su parte, el entrenador Quique Setién ya había llevado tranquilidad a los fanáticos catalanes inmediatamente después del partido, dejando en claro que podrá contar con Messi en Lisboa: «Tiene un golpe fuerte, lo he visto bien». 

«Habrá que tratarlo pero no creo que haya problema para que pueda jugar», afirmó el director técnico en la rueda de prensa posterior a la victoria sobre el Napoli.