Fútbol Argentino

La espera de 40 años del fútbol cordobés

El fútbol argentino que está por comenzar una nueva temporada debió esperar 40 años para reunir otra vez, entre los clubes que protagonizan su máxima categoría, a cuatro equipos cordobeses. Estudiantes de Río Cuarto lo hizo posible con su histórico ascenso del año pasado, aunque también cumplieron con su parte Talleres, Belgrano e Instituto con campañas que les permitieron conservar su lugar en Primera.

El Nacional de 1985 fue el último torneo que, cuatro décadas hacia atrás, había logrado juntar a cuatro equipos de Córdoba en un mismo certamen de la elite del fútbol argentino. En aquella competencia, para ser precisos, fueron en realidad cinco: también la protagonizó Racing de Córdoba. Argentinos Juniors conquistó aquel Nacional, que fue también el último campeonato de este tipo en la máxima categoría antes de la reestructuración que creó la B Nacional. En cuanto a la representación de La DoctaInstituto consolidó la mejor actuación: fue el único que avanzó hasta la cuarta fase del torneo, tras golear a Talleres por 4-0 en un mano a mano por la ronda anterior que se eternizó inolvidable para sus hinchas y que se forjó con goles de Carlos Rosas, Osvaldo Mattei y Oscar Dertycia por partida dobleLa Gloria, sin embargo, cayó en la siguiente instancia: viajó a Tucumán para enfrentar a San Martín y, tras igualar 0-0, quedó eliminado en la definición por penales. Vale hacer una aclaración: aunque aquel Nacional fue la última vez que se reunieron cuatro o más equipos de Córdoba en Primera, el “récord“ lo tiene el Nacional 1984, del que participaron estos mismos cinco clubes y también Unión San Vicente y en el que Talleres hizo un campañón y perdió en semifinales con el mítico Ferro de Carlos Timoteo Griguol, que sería el campeón.

Desde aquel torneo del que se cumplieron cuatro décadas, las escenas más recordadas que entregó el fútbol cordobés tuvieron como principales protagonistas a Talleres y Belgrano; también disfrutaron de la elite Instituto y Racing de Córdoba, aunque el primero ha disputado intermitentemente desde entonces 11 temporadas en Primera (la última, antes de su ascenso en 2022, fue la 2005/06) y el segundo jugó cinco (su última vez fue en 1989/90). La T, el equipo de La Docta que más brilló en este período, tuvo logros iniciáticos para el fútbol de su provincia. Uno de los más inolvidables para sus hinchas, sin dudas, fue la obtención de la Copa Conmebol ‘99: el equipo entonces conducido técnicamente por Ricardo Gareca superó a Independiente Petrolero de Bolivia en octavos, a Paraná de Brasil en cuartos, a Deportes Concepción de Chile en semifinales y, finalmente, aquel 8 de diciembre, se impuso en una gran final sobre el Sportivo Alagoano brasileño y, con un gol de Julián Maidana cuando se extinguía el partido, se consagró por primera y única vez campeón internacional.

Dos años después, tras una gran campaña a lo largo de todo el calendario, se convirtió en el primer equipo cordobés en clasificarse a la Copa Libertadores: finalizó cuarto en la tabla anual de aquella temporada -detrás de San Lorenzo, River y Boca- y se ganó su lugar para la edición 2002, algo que también conseguiría en los años 2018, 2021, 2023 y 2024.

Talleres siguió con la tendencia de “hacedor de primeras veces” para el fútbol cordobés: nunca un equipo de su provincia había llegado hasta la final de la Copa Argentina cuando la T, entonces dirigida por el uruguayo Alexander Medina, lo logró en la edición 2020 que debió reanudarse un año después a causa de la pandemia de coronavirus: sin embargo, tras empatar 0-0 con Boca en el tiempo reglamentario de la definición en el estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero, aquel día perdería por penales. Aunque también lograría meterse en esa instancia en 2022, otra vez se quedaría a las puertas de escribir la historia dorada: esta vez su verdugo sería Patronato de Entre Ríos, que con un gol sobre el final del partido ganó 1-0 y se llevó el título del estadio mendocino Malvinas Argentinas.

En esta década que avanza, Talleres volvió a tener buenas actuaciones (fue tercero en el torneo de la Liga 2021 y subcampeón del mismo en 2024) y encaminó así su rumbo hacia su primer título nacional en la máxima categoría del fútbol nacional: en marzo del año pasado, venció a River por 3-2 en la definición por penales (habían igualado 0-0 en el tiempo reglamentario) y ganó la Supercopa Internacional en Asunción, Paraguay, competencia a la que había clasificado como el segundo mejor de la tabla anual 2023; Talleres lograba al fin hacer realidad ese sueño que había empezado allá por fines de la década del ‘60, cuando los equipos cordobeses se estrenaban por primera vez en la elite del fútbol argentino en los viejos torneos nacionales.

Con intermitencias entre la primera y segunda división desde 1986, Belgrano también tuvo sus momentos de destello en la máxima categoría del fútbol nacional. Posiblemente la escena más recordada del Pirata como protagonista en la elite del fútbol, también conocida a nivel internacional, es una que justamente condensó su pasaje por las dos divisiones ya que ocurrió exactamente en la transición entre ambas categorías. Sí, señoras y señores: aquella Promoción 2011 en la que Belgrano se hizo mundialmente célebre por ganarle a River y mandarlo a la B Nacional. Todavía se jugaba por esos años aquella infartante instancia de definición -la Promoción se despediría una temporada después- en la que el ascenso o la permanencia dependían de un enfrentamiento ida y vuelta en el que el equipo proveniente desde la primera división contaba con ventaja deportiva y solo necesitaba de un empate en el resultado global para mantener su lugar en la elite del fútbol.

Belgrano, entonces conducido por Ricardo Zielinski, se impuso en Córdoba por 2-0 en el primer encuentro, con goles de César Mansanelli y César Pereyra, y logró un empate por 1-1 en el Monumental, en la recordada tarde el 26 de junio de 2011 en la que River -que había convertido gracias a Mariano Pavone, a quien luego le atajarían un penal- no pudo revertir el gol de Guillermo Farré a los 61 minutos y dejó la categoría.

Tras aquel ascenso histórico, Belgrano tuvo dos campañas notables: terminó cuarto en el Apertura 2011 que ganó Boca y finalizó tercero el Inicial 2012 que ganó Vélez -con los mismos 36 puntos que el subcampeón-, una labor que le permitió conquistar su primera clasificación a la Copa Sudamericana. Aunque no se trató de una campaña deportiva, el Pirata también protagonizó otro hecho histórico desde aquel 1985 a esta parte, cuando el héroe del Mundial ‘86 vistió sus colores apenas once días después de haber alzado el título en México: ningún hincha de Belgrano olvidará aquel partido a beneficio en el que Diego Maradona lució su escudo en el pecho. Esa, sin embargo, es otra historia.

uatro décadas pasaron para que, justamente, cuatro clubes cordobeses se reunieran en Primera. Sus rivales los esperan sin que les importe demasiado el acontecimiento: Instituto debutará el jueves como local ante Vélez y Talleres lo hará el viernes ante Newell’s en la misma condición, mientras que Belgrano visitará a Rosario Central el sábado y Estudiantes de Río Cuarto hará su esperado estreno el domingo -en el cierre de la primera fecha del Apertura 2026- con su viaje a Victoria para enfrentar a Tigre. El fútbol de Córdoba, 40 años después, celebra otra multitud en la máxima categoría del fútbol argentino: toda una invitación para que sus clubes sueñen con brillar.

Fuente: Página 12

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *