Central y River se repartieron los tiempos y los puntos
Rosario Central y River empataron sin goles este domingo por la noche en Arroyito, un resultado que frenó el envión ganador del equipo de Marcelo Gallardo (7 puntos) y alargó la racha negativa del Canalla (4) como local: cuatro sin ganar.
Fue un tiempo para cada uno en el Gigante. El primero, para la visita que hasta llegó a festejar un gol finalmente anulado por posición adelantada de Sebastián Driussi tras un verdadero tole tole en el área chica de Central, donde pasó de todo. El segundo, en consecuencia, fue para los locales, muy mejorados con el ingreso de Gaspar Duarte -el único cambio de Almirón en todo el partido- y con un Angel Di María mucho más activo que en los primeros 45 minutos.
Si la cosa terminó en cero se debió en parte en la correcta actuación de los arqueros, Jeremías Ledesma y Santiago Beltrán, como a las “ausencias” colombianas. Jaminton Campaz se perdió el encuentro por una molestia que sintió durante la semana y su falta se sintió mucho a la hora de las contras rosarinas. Por el lado porteño el que faltó fue Juanfer Quintero, pero en sentido figurado. El zurdo venía de marcar dos goles vs. Gimnasia pero anduvo muy apagado e impreciso a la hora de las pelotas paradas. Salió a los 70 minutos.
“Creo que el empate fue bastante justo. Creo que hicimos un muy buen partido. Estos son partidos de Copa Libertadores, es un equipo potente donde no tiene solamente once jugadores, sino que tiene un plantel afuera para seguir entrando. Sabíamos que nos iba a costar muchísimo, pero creo que hicimos un partido espectacular. Cuando no pudimos jugar, defendimos muy bien”, analizó Di María tras el final del encuentro.
Y agregó sobre la mejoría de los suyos: “En el primer tiempo estábamos un poco perdidos con las marcas. Habíamos planeado de una manera y no nos pudimos acomodar bien. En el segundo nos paramos mejor, supimos manejarlo”.
Otra novedad de la noche fue la reaparición del chileno Paulo Díaz como titular. El central polifuncional fue uno de los borrados por Gallardo a fin de año, pero no se concretó ninguno de los intereses externos para llevárselo y se terminó quedando. “Creo que le di vuelta la mano al técnico así que contento”, dijo tras su actuación, obligada por las ausencias de Germán Pezzella y Matías Viña (Marcos Acuña no estaba para jugar los 90 por lo que Rivero actuó de tres).
Fuente: Página 12
