River cerró el torneo con un empate en Tucumán y otro golazo de Julián Álvarez
Si algo está claro es que ya no es una novedad que Julián Álvarez se haya convertido en el nuevo diamante de River y de nuestro fútbol local. La más reciente revelación millonaria, y que seguramente pronto se lo verá jugando en Europa (¿será Barcelona?), volvió a ser el «as» de corazones para el conjunto de Marcelo Gallardo y le dio el empate a su equipo, de pobre actuación, ante Atlético Tucumán. No solo eso, a sus 21 años, sus 18 tantos -más seis asistencias- lo transformaron en el goleador de la LPF a la espera de lo que pase con José Sand, que debería marcar cuatro para superarlo. ¿Algo más?
Sí, una maquinita el cordobés. Porque el delantero, que entró en la segunda parte al José Fierro, anotó su tanto y se está convirtiendo en el 25to jugador que el conjunto de Núñez aporta en el podio de los más romperredes desde que se juega a la pelota en el país, contando amateurismo y profesionalismo; y el tercero en los últimos cuatro campeonatos, puesto que Borré quedó primero en la Superliga 19/20 (12, junto a Silvio Romero) y en la Copa LPF 21 (ocho, con Luis Rodríguez).
Pero Julián no puede solo. Y este River no fue ese River que nos acostumbramos a ver a lo largo de este torneo. Y quizás en Tucumán se dio el resultado menos pensado. Ese que pocos se imaginaban, sobre todo porque el campeón del fútbol argentino se enfrentaba contra uno de los equipos más débiles de este torneo y que no volvió a ganar desde hace nueve fechas. El 11 alternativo que eligió Marcelo Gallardo para este choque no funcionó a la perfección en esta provincia, evidentemente. Está claro que el Muñeco decidió darles un descanso a la mayoría de los titulares teniendo en cuenta que en apenas una semana enfrentará a Colón por el Trofeo de Campeones, pero la igualdad en uno quedó en evidencia.
Ojo, también se puede ver el otro lado de esta historia y decir que Atlético intentó hacer la heroica. Se quiso sacar la mufa que lo venía acompañando a lo largo de este torneo y, ante su gente, intentó aprovechar su buen juego de los primeros minutos. Pero no lo logró. Se despidió de esta Liga Profesional -que fue un suplicio- con una imagen negativa. Y encima con una noticia que le modificaría los planes para el torneo que viene.
Fuente: Clarin.
