La fiesta de River no se termina luego de vencer a Boca
El envión que le dio a River el festejo en el Superclásico, le permitió hilvanar otra victoria en la última fecha de la primera fase del torneo Apertura. El que padeció la mejora que evidencia el conjunto de Gallardo fue Vélez, con el agregado que arribaba bajo el mando de Guillermo Barros Schelotto, alguien muy identificado con su máximo rival.
El exdelantero, precisamente, tuvo un festejo de cumpleaños (52) para el olvido, debido a que su equipo dejó en claro que está varios escalones abajo de River. Barros Schelotto había enfrentado a este rival por última vez en la final de la Copa Libertadores de Madrid 2018, mientras que en Núñez había sido en noviembre de 2017, cuando Boca venció 2-1.
Los cambios que realizaron ambos equipos, por su compromisos internacionales en la semana, fueron perjudiciales para Vélez. El principal fue en el arco: el chico Randall Rodríguez no ofreció seguridad y cometió errores que finalizaron en goles para River. El primero, que convirtió Driussi, fue por dar dos rebotes dentro del área.
El segundo llegó por una gran definición de Colidio, quien recibió la pelota de Ignacio Fernández, se sacó dos hombres de encima y la ubicó al lado del palo más lejano. El propio Fernández, de gran rendimiento, apareció con una definición por arriba del arquero, después de recibir la pelota de Mastantuono.
Vélez estaba sorprendido por el vendaval de River, y en su peor momento logró descontar a través de Carrizo. El agua, precisamente, apareció en la segunda parte, y no impidió que River siguiera buscando ofensivamente para aumentar la ventaja.
Vélez, del otro lado, apenas logró controlar un poco más la pelota, pero todo se diluía cuando llegaba a la puerta del área de Armani. El colombiano Borja tuvo una gran chance para convertir, pero esta vez Rodríguez acertó cuando salió a achicar el espacio. La revancha para el delantero llegó con un penal en el descuento.
Fuente: Página 12
