Debut con derrota de la Selección Argentina
La Selección argentina tuvo su debut ante Italia en el Grupo G del mundial Australia-Nueva Zelanda y, tal como prometió el entrenador Germán Portanova en la previa del certamen, no cedió su esencia ni su idea de juego.
Y así, con esa convicción, y con el objetivo claro de ganar el primer partido mundialista de la historia albiceleste salió el equipo a la cancha. Y no le pesaron ni los años de invisibilización y falta de herramientas ni las grandes diferencias que aún separan al fútbol femenino sudamericano del europeo.
Porque desde el inicio del encuentro en Eden Park, en Auckland, quedó clara la intención del conjunto argentino: tener la pelota, armar asociaciones y buscar el arco rival.
Fue justamente la jugadora de Atlético de Madrid quien comandó las intenciones de la Albiceleste: con su calidad y experiencia fue la líder futbolística de un equipo que priorizó la pelota al pie, que presionó bien y que se mantuvo muy ordenado, sobre todo en el primer tiempo.
En el complemento la Azzurra ganó metros en el terreno de juego y le quitó la pelota a Argentina, que sintió el cansancio y comenzó a perder el mediocampo. Sin embargo sostuvo la idea, la apuesta ofensiva y buscó esa primera victoria.
El resultado deja, sin dudas, un sabor amargo para Argentina y la obligación de ganar el proximo jueves ante Sudafrica para seguir soñando con clasificarse por primera vez en su historia a la segunda fase de un Mundial.
